Copenhague se presenta con buen ánimo al partido de vuelta en esta etapa preliminar de la Champions League, luego de un empate 1-1 en Suiza.
Su meta ahora es capitalizar la ventaja del terreno local y el apoyo incondicional de sus aficionados para alcanzar la fase de grupos de la competición europea. Para conseguirlo, el equipo danés debe ser tan efectivo como lo fue frente a Malmo en la ronda anterior.
Por otro lado, Basilea no llega en las mejores condiciones al partido de vuelta de esta fase previa de la Champions tras haber empatado 1-1 en casa. Su objetivo ahora es trabajar en su recuperación tanto emocional como mental, ya que si lo logran, todavía tendrán posibilidades de ingresar a la fase de grupos del torneo europeo.
Sin embargo, para cumplir con este objetivo, el conjunto suizo tendrá que mostrar orden y cohesión al realizar las transiciones entre defensa y ataque, así como en el regreso a la defensa.