Cerro Porteño llegaba en un estado muy delicado al encuentro contra Guaraní, tras haber sufrido una derrota en el clásico frente a Olimpia y sumando otro golpe en la Libertadores al caer ante Palmeiras. La presión por calmar la tempestad era intensa para los dirigidos por Diego Martínez, y cumplieron esa misión con creces. Con una alineación ligeramente modificada, el equipo azulgrana se adjudicó los tres puntos, frustrando a Guaraní, que era su inmediato perseguidor, y acercándose a cinco unidades del líder Libertad.
Un aspecto que el equipo de Martínez debía mejorar era su efectividad en el ataque. En la tarde de Barrio Obrero, lograron esa meta gracias a Sergio Araujo, quien había sido separado semanas atrás por su rendimiento insatisfactorio. Sin embargo, el destino le sonrió, ya que anotó un doblete que brindó un respiro en una semana difícil para el Ciclón. El primer gol llegó tras un tiro libre, donde Araujo aprovechó un desvío en el primer palo y remató con fuerza en el segundo palo, aprovechando la inacción de la defensa aurinegra.
Guaraní, por su parte, vivió un encuentro desafortunado. Antes de iniciar, su arquero Martín Rodríguez se lesionó, lo que llevó a que el joven Marcos Giménez hiciera su debut, aunque lamentablemente no ofreció la seguridad necesaria en un partido de tal importancia.
A los 26 minutos, los azulgranas volvieron a marcar, una vez más con Araujo como figura principal. Tras un pase largo bien controlado por Gabriel Aguayo, el argentino no dudó en rematar y colocó el balón en un rincón, justo en la parte baja, imposible para el guardameta aurinegro.
El inicio fue soñado para el conjunto de Martínez, que mostraba una velocidad notable desde el mediocampo hacia adelante, generando la sensación de que en cada ataque podría convertir.
En la segunda mitad, el equipo dirigido por Francisco Arce intentó presionar más, y de hecho, logró aproximarse al arco contrario. Los cambios realizados le dieron a Guaraní algunas oportunidades, pero carecieron de la efectividad necesaria para al menos anotar un gol.
Cerro, por su parte, se enfocó en manejar el partido y aprovechar los contragolpes. Al final, el resultado se mantuvo sin cambios, dejando a Guaraní frustrado mientras Libertad podría beneficiarse de la situación (juega mañana domingo), incrementando su ventaja a 7 puntos.