Chelsea sigue participando en dos competencias, empleando prácticamente dos formaciones distintas. En la Conference League, el club demuestra con creces su condición de favorito. Han alcanzado la final tras imponerse tanto en su estadio como como visitantes ante el Djurgården. Ahora se preparan para enfrentarse al Betis en su camino hacia el trofeo.
No obstante, toda la atención de los “Blues” está enfocada en la Premier League, donde no logran establecerse entre los cinco primeros, lugares que garantizan un sitio en la Liga de Campeones. Antes de la última jornada, habían acumulado tres victorias consecutivas, incluyendo un triunfo frente al Liverpool (3-1), que llegaba como defensor del título. Sin embargo, el fin de semana pasado se encontraron con el Newcastle, uno de sus rivales directos por el top 5. Chelsea recibió un gol a tan solo tres minutos del inicio y luego Nicolás Jackson los dejó con un jugador menos tras ser expulsado por dar un codazo. A partir de ese momento, les resultó complicado revertir la situación. Los “Blues” intentaron recuperarse, pero en los últimos instantes del encuentro encajaron otro gol (0-2).
El Manchester United no ha tenido un desempeño tan deficiente en la Premier League desde hace mucho tiempo. Han perdido la motivación, lo cual no debería ser justificable para un club con una rica trayectoria. Rúben Amorim busca implementar cambios, incorporando a jugadores jóvenes, aunque sin éxito. Sin embargo, su principal objetivo es prevenir lesiones en futbolistas clave. Se aproxima la final de la Europa League contra el Tottenham, un enfrentamiento que será crucial. Sin embargo, es poco probable que los aficionados acepten el décimosexto puesto en la Premier League, incluso si logran alzarse con el trofeo.
El Manchester United lleva siete encuentros consecutivos sin sumar victorias en la Premier League. Durante este período, solo han conseguido acumular dos puntos. Por ejemplo, alcanzaron un empate en el tiempo de descuento contra Bournemouth (1-1), cuando contaban con un jugador más. Los “Red Devils” mostraron destellos de calidad al final del partido contra Brentford, pero no lograron obtener puntos (3-4). Sorprendentemente, el fin de semana pasado no pudieron marcar en Old Trafford ante su vecino en la clasificación, el West Ham (0-2). Sin embargo, los jugadores de Manchester mejoraron tras el descanso y generaron varias oportunidades de gol, aunque no concretaron ninguna.