El Nàstic se enfrentaba al Arenteiro con el objetivo de posicionarse lo más alto posible en la tabla. Los granas, ya clasificados para los Play-Off, tenían la posibilidad de terminar incluso en la tercera plaza, dependiendo de los resultados de otros equipos. Por su parte, el Arenteiro, situado en la mitad de la clasificación, no se jugaba nada relevante.
El Nàstic comenzó el partido de manera muy superior. Los granas se encontraban más frecuentemente en el área del rival en comparación con el Arenteiro. Además, los locales presentaban un once alternativo, sorprendiendo con la inclusión de Varo, Juncà, Dufur y Álex Jiménez en la alineación inicial.
Antes de llegar al minuto diez, el Nàstic ya había creado dos oportunidades. Marc Fernández fue el primero en intentarlo, seguido por Narro. En el minuto 17, Juncà tuvo la oportunidad de marcar, pero el portero del equipo gallego realizó una gran intervención.
El encuentro, no obstante, comenzó a enfriarse. Se tornó muy físico, con numerosas interrupciones y escasas oportunidades durante más de quince minutos. Era el 36′ cuando Roberto Torres lanzó un potente tiro desde fuera, que se fue desviado por muy poco.
El Nàstic parecía muy cerca del gol. En el minuto 39, Roberto Torres, quien fue uno de los jugadores más destacados del encuentro, centró y permitió que Álex Jiménez anotara de cabeza para poner el 1-0. El delantero celebró con intensa emoción, arrodillándose en la cancha.
Concluyó la primera mitad, donde se observó a un Arenteiro carente de ideas, frío y muy por debajo del rendimiento del Nàstic.
La segunda parte comenzó en un tono bastante tranquilo, manteniendo ese ritmo a lo largo del tiempo. Sin muchas llegadas ni oportunidades claras, el Nàstic se sentía cómodo con la posesión del balón, mientras que el Arenteiro no parecía esforzarse en busca del empate.
Asistimos a un segundo tiempo lleno de intensidad física, con muchos duelos en el centro del campo, sin que Varo y Diego García se mostraran particularmente preocupados.
Marc Fernández buscó el gol en el minuto 74 con un buen remate que estuvo muy cerca de la meta, lamentándose por no haber podido concretar su oportunidad en los momentos finales del encuentro.
Pablo Fernández, por su parte, no se iría sin marcar. En el minuto 85, el asturiano logró el gol que significaría la tranquilidad para el equipo en el Nou Estadi.