Benfica logró superar a Monaco en un emocionante encuentro y ahora aguarda para enfrentar al ganador entre Barcelona o Liverpool en la Champions.

 

Benfica logró superar a Monaco en un emocionante encuentro y ahora aguarda para enfrentar al ganador entre Barcelona o Liverpool en la Champions. 

La competencia fue increíble, comparable a las emocionantes noches europeas. A pesar de las dificultades, Benfica permaneció perseverante. En su propio campo, el equipo de Bruno Lage logró un empate 3-3 contra Monaco, asegurando así su pase a los octavos de final de la Champions League con un marcador global de 3-2. 

Desde el principio, Monaco logró encontrar huecos en la defensa del Benfica.  Anatoliy Trubin tuvo un excelente desempeño al detener a Breel Embolo desde el comienzo del juego.  El portero ucraniano demostró su habilidad al detener un poderoso disparo de Krépin Diatta desde atrás de todos a los 6 minutos del partido. 

El propietario de la vivienda estaba experimentando dificultades, pero decidió tomar acción.  Vangelis Pavlidis dejó atrás a Thilo Kehrer en el área a los 21 minutos del partido. El jugador griego envió un centro rasante y Kerem Aktürkoglu remató dentro del área para anotar un gol imposible de detener para Radosław Majecki.   

Benfica buscó con más intensidad después de ponerse en ventaja por 1-0. Tuvo la oportunidad de aumentar la ventaja con un disparo de Orkun Kökcü. Además, Antonio Silva casi marca con un cabezazo que se fue por poco y luego, Fredrik Aursnes intentó con un potente disparo que fue detenido por Majecki. No obstante, en el momento más oportuno, el Monaco logró igualar el marcador. 

La visita persistió en su estrategia ofensiva desde el principio, no se rindió y volvió a proponer el juego ofensivo. Embolo golpeó con la cabeza la pelota contra el poste derecho donde estaba ubicado Trubin. En la siguiente jugada, la defensa local volvió a descuidar su posición, lo que permitió a Takumi Minamino marcar un gol al portero ucraniano y empatar el partido 1 a 1. 

El segundo tiempo también resultó ser un espectáculo emocionante entre los equipos de Benfica y Mónaco. 

En el final del primer capítulo, el Monaco tuvo una oportunidad en un contraataque que estuvo a punto de convertirse en gol. Eliesse Ben Seghir pasó el balón, cedió y Embolo falló un remate alto de forma sorprendente, a pesar de que Trubin no estaba cerca para bloquear el disparo. En el comienzo del segundo tiempo, el jugador ucraniano logró bloquear un disparo de Ben Seghir. 

Buscando incansablemente, finalmente obtuvieron su merecido premio los Rouge et Blanc. A los seis minutos del segundo tiempo, Maghnes Akliouche se desplazó por el costado derecho y pasó el balón hacia el área grande central. En ese momento, Ben Seghir, destacando en el partido, anotó con un potente disparo que le dio la ventaja al equipo de Hütter. 

Cuando notó el impacto, el propietario de la casa se precipitó a buscar el empate que lo llevara a la siguiente ronda. Trató de marcar un gol, fue agresivo y unas pocas minutos antes de los treinta minutos de juego le cobraron un penalti. Kehrer sin querer golpeó a Aursnes dentro del área.  Pavlidis no falló en los doce pasos, lo que brindó calma a Bruno Lage y su equipo. 

En medio de una controversial acción, George Ilenikhena logró marcar el gol que le dio la ventaja al equipo visitante en este emocionante enfrentamiento. Sin embargo, tras la salida de los jugadores locales del área, lograron igualar el marcador gracias a un pase de Álvaro Carreras que fue rematado por Kokcu de forma espectacular, convirtiendo el gol. 

Monaco se esforzó al máximo en Lisboa. Hizo un gran esfuerzo por dar vuelta al resultado de la semana pasada y en ciertos momentos parecía merecer la victoria que finalmente obtuvo su rival. Benfica también jugó un excelente partido, empatando 3 a 3, y ahora se enfrentará en los octavos de final de la Champions League al ganador entre Liverpool o Barcelona.