Es inevitable que el gobierno intervenga en el fútbol, según Miguel Ramírez.
Cuenta con una trayectoria destacada como futbolista profesional en el fútbol nacional. En 1991, logró conseguir la Copa Libertadores con Colo Colo antes de ser transferido al Real Sociedad en España y posteriormente al Monterrey en México, donde tuvo un destacado desempeño. Regresó a Chile con la intención de liderar y ser capitán de Universidad Católica, para luego regresar al equipo albo y concluir su carrera profesional, periodo en el que marcó uno de los goles más impresionantes en la historia de la liga chilena.
Participó como miembro del equipo de Chile en cinco ediciones de la Copa América, en partidos de clasificación y en el Mundial de Francia 1998. Después de eso, Ramírez inició su trayectoria como entrenador en las categorías inferiores de la UC y en 2011, Claudio Borghi, quien era seleccionador nacional en ese momento, lo nombró como responsable de la Roja Sub 17. Sin embargo, no llegó a dirigir ningún partido oficial ya que dejó el puesto tras la destitución de Borghi.
Ramírez continuó avanzando en su carrera escribiendo nuevos capítulos. Comenzó como asistente de Jaime Vera en Iquique y Antofagasta, luego fue nombrado entrenador principal en San Luis, Santiago Wanderers, O’Higgins y Universidad de Concepción. Finalmente, regresó a Iquique, donde actualmente desempeña el rol de director técnico, logrando clasificar al equipo nortino a la fase inicial de la Copa Libertadores.
Ramírez, con su amplia trayectoria y capacidad de análisis, asegura que el fútbol chileno atraviesa una situación de crisis actualmente, por lo tanto, considera necesario que el gobierno intervenga en la actividad. No se puede evitar.
¿El nivel del fútbol chileno es tan deficiente que requiere de una intervención? Nos encontramos en una situación crítica en este momento. En los últimos años hemos retrocedido tanto que actualmente no tenemos ni idea de cuándo se lleva a cabo un evento deportivo, o si realmente se realiza. Durante varias semanas estuvimos en riesgo de que se llevara a cabo una huelga. En las categorías inferiores no se realizan labores de alto nivel y dedicación. Se busca establecer mediante una normativa que jugadores sin la habilidad necesaria sean incluidos en los equipos principales. Se permite la entrada de entrenadores y jugadores extranjeros al mercado sin ninguna restricción. Hay propiedad compartida en clubes. Los representantes deciden qué personas deben trabajar y de qué forma. Todas esas circunstancias nos llevan a una situación de crisis. Lo que está ocurriendo no tiene sentido desde un punto de vista lógico.
“Comencemos por abordar este tema de manera organizada”. Hace unos años, se promovía la transformación de los clubes en sociedades anónimas deportivas, y fue durante el gobierno de Ricardo Lagos que se impulsó la ley correspondiente.
¿Se convirtió en una solución o resultó ser un fracaso? La perspectiva con la que se mire es crucial. La ley de sociedades anónimas deportivas ha logrado que la mayoría de los futbolistas reciban su salario puntualmente y se les paguen sus aportes, algo que no ocurría en el pasado cuando yo jugaba profesionalmente. En mi opinión, lo malo es que esta modalidad de propiedad de los clubes ha llevado a la pérdida del sentido de pertenencia.
-¿Cómo repercute esto en la institución deportiva? Los propietarios de los clubes, que en muchos casos poseen más de uno, ya no tienen más motivación que rentabilizar sus inversiones. No están preocupados por fomentar la conexión emocional del aficionado con su equipo, lo cual eventualmente ocasiona una separación con aquellos que son la esencia de la entidad deportiva.
-¿Todos los propietarios de los clubes son similares? “Definitivamente no, voy a compartir mi experiencia personal.” En el día de hoy me encuentro en Iquique, donde la familia Rossi demuestra su pasión por el club y realiza inversiones con la intención de hacer crecer la institución. En realidad, en la actualidad se está llevando a cabo la construcción de un estadio destinado para las categorías inferiores y el equipo femenino. En O’Higgins, la familia Abumohor también busca establecer una conexión con los seguidores del club. Sin embargo, durante mi tiempo en San Luis, Santiago Wanderers y Universidad de Concepción, pude observar cómo estos clubes fueron adquiridos por empresarios, algunos de ellos extranjeros, y pasaron a centrarse exclusivamente en generar ganancias económicas, perdiendo así su esencia original como instituciones deportivas.
Miguel Ramírez y los entrenadores de categorías juveniles comparten el mismo propósito.
-Se puede observar claramente la falta de inversión en las divisiones menores debido al afán de la rentabilidad y de realizar negocios rápidos.
Actualmente, debido a la regla de los Sub 21, los clubes prefieren solicitar préstamos de jóvenes futbolistas en lugar de invertir en la formación de sus propios jugadores, lo cual considero una decisión equivocada y conocida en la industria.
– ¿Cuál es la razón por la que considera que la normativa para menores de 21 años es errónea? Puesto que fuerza la inclusión de jugadores en los equipos principales sin tener la debida preparación. Observa cómo la mayoría de los jugadores Sub 21 que solo están en el equipo para cumplir con la regla desaparecen o tienen poco tiempo de juego al año siguiente, cuando ya no cumplen con la edad requerida. Esto evidencia que la regla no ha cumplido su objetivo original de aumentar el número de futbolistas y favorecer la renovación de generaciones en el deporte.
-¿Cuál es su propuesta entonces? En primer lugar, es importante que el cambio se produzca de manera orgánica y basado en el desempeño, tal como se hacía anteriormente. Es necesario implementar un proceso de selección más riguroso en las categorías inferiores. No pretendo destacarme a mí mismo, pero debo mencionar que empecé mi carrera en Colo Colo a una temprana edad, ya que a los 18 años, Arturo Salah consideró que estaba preparado para jugar. En primer lugar, se propone incrementar la cantidad de partidos disputados en cada división, como una medida opuesta a la practicada actualmente. Creo firmemente que los futbolistas chilenos suelen alcanzar su madurez futbolística más tarde, por lo que propongo que se cree una categoría Sub 20 y que la Segunda División profesional sea para jugadores menores de 23 años.
– ¿De verdad? Esta última acción va en contra de las creencias del Sifup, lo cual desencadenó la amenaza de huelga.
El Sifup protege sus propios intereses y eso está correcto. Sin embargo, desde una perspectiva técnica, considero que sería factible implementar este cambio de manera progresiva a fin de no perjudicar a los jugadores de mayor edad que actualmente forman parte de equipos de esa categoría. Considero imprescindible la implementación de este cambio, ya que un torneo Sub 23 representaría la última ocasión para un jugador de fútbol de demostrar su aptitud para competir a nivel profesional. Observar cuáles son sus posibilidades. A los 17 años, hay muchos jóvenes que destacan por su talento futbolístico, pero no todos logran llegar al éxito profesional debido a las exigencias que este impone y que no todos pueden cumplir. Incluso a los 23 años, un joven puede determinar si tiene potencial para ser futbolista o si es más conveniente enfocarse en la educación o explorar otras opciones.
Rara vez se menciona la competencia y nivel de preparación de los entrenadores que laboran en las categorías inferiores.
¿Qué tan efectivo es el INAF en la formación de sus estudiantes? ¿Están bien preparados tras recibir formación en el INAF? La capacitación del INAF proporciona recursos, sin embargo, lo crucial radica en la forma en que se emplean y principalmente en los objetivos que se persiguen. En cada club en el que he estado a cargo, he tenido la fortuna de trabajar con entrenadores muy comprometidos con el desarrollo de los jugadores de las categorías inferiores. Sin rodeos, considero que la mayoría de los entrenadores que se encuentran en una categoría determinada aspiran a dirigir el equipo principal en un futuro. Por lo tanto, en lugar de especialistas, lo que existe son entrenadores que buscan experiencia laboral para ingresar al ámbito profesional.
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