El Hércules llegó a Antequera en busca de sumar puntos frente a un adversario de la parte alta de la tabla, con el objetivo de modificar sus expectativas y enfocarse únicamente en la lucha por el ascenso. Rubén Torrecilla decidió no arriesgarse con Carlos Abad y recompensó la destacada actuación de Nando ante el Ibiza otorgándole su segunda titularidad en la competición liguera. El resto de la alineación se mantuvo conforme a lo esperado, preservando en el equipo a Mangada y Romera. Por su parte, Roger Colomina y Coscia comenzaron el encuentro en el banquillo. Al frente, se encontraba un oponente que pese a haber dominado la primera vuelta como líder sólido, mostraba dudas tras entrar en una fase mucho más irregular en el campeonato.
El encuentro dio inicio con el control del equipo local y el Hércules replegado en su campo. El plan se desmoronó rápidamente. Una jugada colectiva del ataque andaluz culminó en un remate sencillo en el área de Álex Rubio, lo que rompió la paridad en el marcador. El conjunto dirigido por Torrecilla, casi sin tiempo para reaccionar, se vio en desventaja y el Antequera se liberó de sus dudas gracias al gol obtenido. Era momento de levantarse y reaccionar. La primera oportunidad del equipo visitante llegó envuelta en polémica, con un posible agarrón a Dani Romera en el área local, que el árbitro consideró insuficiente para señalar la pena máxima, a pesar de las protestas.
No obstante, cuando se anticipaba una reacción, apareció Pol Roigé para marcar el segundo gol, lo que desactivó por completo a su rival. Las dudas aumentaron y nuevamente Roigé, en un lapso de veinte minutos infernales, anotó el tercer gol.
El Antequera se presentó como un huracán frente a un Hércules desorientado. En medio de la oscuridad, se destacó Nico Espinosa, quien asistió a Javi Moreno para el gol. Esa anotación fue un rayo de luz en un contexto sombrío. En las siguientes acciones, el travesaño y un poco de fortuna evitó el cuarto gol local. Y en el ininteligible mundo del fútbol, Soldevila, con un remate de cabeza, convirtió en oro otro centro de Nico. Sin embargo, la efectividad en ataque se vio interrumpida por una defensa endeble, permitiendo a Biabiany marcar el cuarto tanto para el equipo local con un cabezazo. Seis goles en una primera mitad repleta de fallos defensivos.
Sin variaciones en el descanso, Nando evitó el quinto gol tras un mano a mano con Álex Rubio. Roger Colomina tomó el lugar de Mangada buscando restablecer el equilibrio. La hemorragia goleadora se detuvo y el partido disminuyó su intensidad. En ese contexto, un error del portero Jero condujo a Soldevila al gol. Se llegó al final del encuentro con un marcador ajustado, ambos equipos fatigados y menos fluidez en sus ataques. El Hércules buscó un cuarto tanto que nunca llegó en un partido complicado de evaluar, que aleja a los blanquiazules de las posiciones superiores en la clasificación. Con una defensa así, es inviable aspirar a objetivos mayores.