El Celta Fortuna se destacó en Balaídos, en medio de una intensa tormenta, al enfrentar al Barça Atlètic, que sufrió severas consecuencias por comenzar tanto la primera como la segunda mitad con una notable falta de concentración, algo característico de esta región gallega. El conjunto dirigido por Sergi Milà llegaba con tres partidos sin conocer la derrota y con una reciente victoria sobre el líder, la Cultural Leonesa, pero en Vigo volvió a cometer errores y perdió, ya que su oponente mostró una mayor precisión y careció de fallos en su concentración.
Un autogol de Mbacke, al intentar despejar el balón, marcó un inicio adverso para el equipo filial azulgrana. Ni siquiera el excelente gol de Cedric, que llegó tras un cabezazo cruzado a partir de un preciso centro de Jofre, logró cambiar el rumbo del encuentro. Justo antes del descanso, una jugada de pared que fue demasiado sencilla culminó con un gol de Óscar Marcos, poniendo el marcador 2-1. En una acción subsiguiente, Álvaro Cortés anotó, aunque en posición de fuera de juego. Apenas unos segundos después de comenzar la segunda mitad, Hugo González, con sorprendente facilidad, amplió el marcador a 3-1.
Un tanto anulado por un leve toque con la mano a Guille Fernández evidenció al Barça Atlètic que aquella no sería su noche. A pesar del ímpetu final del filial azulgrana, que incluyó varias oportunidades de gol y el retorno a la acción de Dani Rodríguez tras su recuperación, no logró modificar el marcador de 3-1, que deja al Barça Atlètic a 7 puntos de la última posición que asegura la salvación, ocupada por el Real Unión. Por su parte, el Celta Fortuna suma ahora 42 puntos, lo que lo sitúa 7 puntos por encima de la zona de descenso. Con esto, finaliza la transmisión.