La eliminatoria entre Estepona y Cacereño está generando bastante expectación. La primera parte de este enfrentamiento, que tuvo lugar en el estadio Francisco Muñoz Pérez, fue detenida en el minuto 82 debido al lanzamiento de un mechero que impactó en la zona del portero del conjunto extremeño, Diego Neves. Este entregó el objeto al árbitro del partido, Manuel Ramírez Marco, de Aragón.
En el instante en que se interrumpió el juego, Estepona estaba ganando 1-0 gracias a un gol de Nacho Goma anotado en el minuto 73. Además, el clima no favoreció la situación, ya que se conocía que el primer partido comenzaría a las 21:00 horas y ya llovía desde antes. Esta situación molestó al equipo Cacereño. Durante los momentos previos, se produjo una pelea entre los aficionados de ambos equipos.
Tras la suspensión del partido, el Juez Único de Competición decidió reanudar el encuentro a puerta cerrada a las 12:00 del lunes, retomando el juego desde el minuto 82 y otorgando tres minutos adicionales. No se alteró el marcador. El partido de vuelta se disputará el próximo sábado a las 20:20 horas en el estadio Príncipe Felipe. Ambos clubes han repudiado lo sucedido.
Este incidente resulta muy relevante para comprender la aplicación del protocolo acerca del lanzamiento de objetos, apoyándonos en el acta del árbitro. En el minuto 62, se activó dicho protocolo tras el lanzamiento de un vaso lleno de cerveza hacia el portero visitante, aunque no llegó a impactarle. El árbitro pidió a través del megáfono que no se lanzaran más objetos al campo, lo que provocó una detención del juego de un minuto.
En el minuto 76, este protocolo fue nuevamente aplicado, como se menciona en el acta arbitral, debido al lanzamiento de una bengala desde la zona de la afición visitante. Afortunadamente, no hubo daños físicos en los jugadores. Esta segunda interrupción del juego duró 13 minutos, lo que llevó a los jugadores a retirarse a los vestuarios. ”Se nos informa que las fuerzas de seguridad han identificado al responsable del lanzamiento y que ha sido expulsado de las instalaciones, lo que nos garantiza que el partido puede continuar, con un protocolo de seguridad establecido en dicha grada”, decía el acta.
El juego se reinició, pero solo se pudo jugar durante nueve minutos más. Así lo relata el árbitro. “En el minuto 82, el portero visitante Diego Nieves Castillo me informa que ha recibido el impacto de un mechero lanzado nuevamente desde la parte trasera de la portería izquierda, donde estaba la afición local, identificable por su vestimenta. Este incidente no fue detectado por el equipo arbitral. Recogí el mechero entregado por el jugador y se lo entregué al delegado del campo. Ante este nuevo incidente, decidí suspender definitivamente el partido, tal como establece el protocolo para lanzamientos de objetos”.
Con el partido cerrado, se remite esta resolución al Juez Disciplinario Único para que, en su momento, tome las decisiones pertinentes sobre las sanciones emitidas y los incidentes ocurridos durante el partido que fue interrumpido. Pueden imponerse sanciones severas.