Noventa minutos para continuar con la esperanza o para reflexionar sobre la siguiente campaña. Los últimos partidos del Rico Pérez en esta temporada. La mudanza a Villarreal concluye la serie de encuentros de los blanquiazules lejos de su hogar, una etapa que no será recordada por su pobre rendimiento como visitantes bajo la dirección de Rubén Torrecilla. Afortunadamente para él, este itinerario finaliza en el Mini Estadi de la Ciudad Deportiva José Manuel Llaneza, donde el equipo groguet solo ha logrado obtener cinco victorias en los 17 partidos que ha disputado.
Se presenta como un adversario aparentemente favorable para mejorar las estadísticas foráneas del Hércules, que requiere una victoria este domingo para mantener vivas sus posibilidades de entrar entre los cinco primeros al término de la fase regular. Esto significaría que podrían superar una obstinada negativa: la incapacidad de conseguir dos triunfos consecutivos desde hace casi siete meses. Han transcurrido 205 días desde el último. Este, en Villarreal, será el noveno intento. En los ocho anteriores, no han tenido fortuna.
El entrenador extremeño recupera a Alberto Retuerta en la banda izquierda. Lo razonable será que regrese al once inicial. La única incertidumbre en la defensa se centra en si Abraham del Moral, que regresa a su antiguo club, comenzará el derbi regional desde el banquillo o tomará el lugar de Josema, quien goza de la preferencia del técnico a pesar de no destacarse en la parte defensiva.
Samu, en el lado opuesto, y Sotillos, completarían esa línea defensiva. En el mediocampo, el acompañante de Colomina parece ser Artiles, luego de la mejora que mostró el equipo el pasado domingo, cuando ingresó en sustitución de Mangada y anotó el 2-0. La mayoría de la alineación permanecerá inalterada en comparación con la que logró tres puntos cruciales ante el Alcorcón, con Nico y Javi Moreno ocupando las bandas; el goleador Soldevila aparece entre líneas, justo detrás del argentino Coscia, quien se sitúa en la delantera.
Enfrente se encontrará el proyecto dirigido por Miguel Álvarez, destinado a cultivar el talento que beneficia al primer equipo. El filial groguet enfrenta una situación complicada, poco esperada dada la calidad de su plantilla. Marcelino ha recurrido al segundo equipo para equilibrar su disputa por Europa, y el rival de hoy del Hércules ha resentido esta estrategia.
El encuentro es crucial para un Villarreal B que necesita urgentemente sumar puntos si desea permanecer en Primera RFEF y evitar acumular dos descensos consecutivos. Miguel Álvarez no podrá contar con el sancionado Rodri Alonso, quien es una pieza fundamental en el mediocampo, pero recupera al delantero más destacado de la categoría: Etta Eyong, quien ha sido liberado por Marcelino en un esfuerzo por evitar que el filial caiga en la clasificación.