No existía una manera más impactante de anotar el gol de la victoria que con un potente zurdazo al ángulo. Con una elegante volea de Guido Mainero, Platense superó 1-0 a Huracán en la final del Torneo Apertura 2025, llevada a cabo en Santiago del Estero, y se proclamó campeón por primera vez en su historia. Un tanto que quedará grabado en la memoria del fútbol argentino.
No existía una manera más impactante de anotar el gol de la victoria que con un potente zurdazo al ángulo. Con una elegante volea de Guido Mainero, Platense superó 1-0 a Huracán en la final del Torneo Apertura 2025, llevada a cabo en Santiago del Estero, y se proclamó campeón por primera vez en su historia. Un tanto que quedará grabado en la memoria del fútbol argentino.
Transcurridos quince minutos del segundo tiempo, con el marcador en 0-0 reflejado en la gran pantalla del Estadio Único Madre de Ciudades, el Calamar aprovechó una jugada a balón parado y no dejó pasar la oportunidad ante el Globo, que cada vez hacía más por abrir el marcador: Vicente Taborda mostró nuevamente su gran capacidad de ejecución y envió un centro elevado hacia Ignacio Vázquez, pero él no logró conectar de cabeza en medio del esfuerzo físico, y la pelota quedó reboteando en el área grande.
Precisamente en el lugar donde estaba solo el número 7, dejó que la pelota picara, la controló con su pie izquierdo y la colocó en el rincón más lejano de la portería de Galíndez, cuya estirada no resultó suficiente. Era imposible detener ese disparo y contener la euforia de los aficionados de Platense y el cuerpo técnico encabezado por Favio Orsi y Sergio Gómez.