El Nàstic avanza a la final del playoff tras su victoria frente al Real Murcia y se enfrentará al ganador del encuentro entre Real Sociedad B y Mérida. El equipo grana supo aprovechar el momento adecuado para anotar y mantener el resultado ante los últimos intentos ofensivos de los murcianos.
La primera mitad se desarrolló con un fútbol lento, horizontal y con una evidente temor a perder el balón por parte de ambos equipos. Sin embargo, el Murcia mostró una mayor capacidad para crear peligro en el área rival. A los 9 minutos, Moha, tras un rebote en el área, realizó un lanzamiento muy desviado. Más tarde, a los 14’, Moha volvió a intentar marcar, aunque su remate tras un centro de Pedro Benito fue directo a las manos del portero. Luego, en el minuto 29, Alberto González intentó sorprender con un toque de tacón al primer palo tras un córner, pero no generó dificultades para Dani Rebollo.
No fue hasta el minuto 39 cuando el Nàstic mostró señales de peligro, aunque solo lo hizo con un par de córners consecutivos, ninguno de los cuales logró ir entre los tres palos.
Al reanudarse el juego, el Nàstic se mostró más agresivo en la presión, dificultando que los locales pudieran atacar con facilidad. Así, apenas quince minutos después de comenzar la segunda mitad, sorprendieron con un contraataque veloz que culminó en un centro de Víctor Narro al segundo palo, donde Pablo Fernández conectó un remate impecable con la izquierda que terminó en la red, desatando la euforia entre los cientos de aficionados tarraconenses presentes en el Enrique Roca.
Con el marcador en su contra, el Murcia se lanzó al ataque, pero lo hizo de manera apresurada y sin generar verdadero peligro para un Nàstic que se defendió con seriedad y mantuvo bien cubiertos los espacios. Las acciones ofensivas murcianas se extinguieron antes de llegar al área, siendo la única ocasión clara para los pimentoneros un disparo de Toral en el minuto 87 que dio en el travesaño.