Jornada 7 del Grupo D del clasificatorio europeo hacia el Mundial 2026, donde Francia se enfrenta a Azerbaiyán en su propio terreno, con los galos como claros vencedores en las apuestas.
Francia está en una posición privilegiada y ejerce su autoridad esperada. Bajo el mando de Deschamps, el equipo ocupa el segundo lugar en el ranking de la FIFA y ha comenzado la fase de clasificación con un récord perfecto, venciendo a Ucrania e Islandia. Aunque los resultados han sido ajustados, el plan ha sido evidente: incluso sin forzar, los franceses poseen la calidad y el liderazgo necesarios para dominar y ganar de manera cómoda. Además, su reciente participación en la Nations League, donde llegaron a las semifinales, eleva el nivel competitivo de un equipo repleto de estrellas, con una gran profundidad en cada línea. La tarea contra Azerbaiyán debería ser mucho más sencilla, situando a los anfitriones en una situación favorable.
Por otro lado, el elenco de Azerbaiyán llega en una circunstancia mucho más delicada y sin victorias hasta ahora. Su debut fue complicado, sufriendo una derrota contundente por 5-0 ante Islandia, lo que puso en evidencia sus dificultades defensivas, mientras que en su siguiente partido apenas lograron un empate con Ucrania. La carencia de poder ofensivo y la vulnerabilidad defensiva son características de un equipo que tiende a tener problemas cuando se enfrenta a oponentes de gran calibre, y jugar contra Francia en casa representa un desafío considerable. La disparidad en nivel, ritmo y experiencia es enorme, y a menos que ocurra un giro sorprendente en el desarrollo del encuentro, su objetivo en este partido será resistir lo más que puedan.