Estados Unidos no se encuentra en su mejor forma de cara a este nuevo amistoso de preparación para el Mundial 2026. Esta afirmación nace de que el equipo estadounidense registró una derrota y una victoria en los encuentros que disputó en septiembre pasado (perdió 0-2 contra Corea del Sur y ganó 2-0 ante Japón).
El nuevo desafío del equipo radica en aprovechar la ventaja de jugar en casa para enfrentar a un oponente robusto y extremadamente firme en su estructura futbolística. No obstante, para alcanzar este objetivo, la selección norteamericana deberá utilizar con frecuencia las bandas desde el inicio del encuentro.
Ecuador, por su parte, llega en excelentes condiciones a este amistoso en vísperas del Mundial 2026. Esta conclusión se basa en que ha acumulado 4 de los últimos 6 puntos en juego durante las eliminatorias hacia la Copa del Mundo (empate 0-0 contra Paraguay en Asunción y triunfo 1-0 sobre Argentina como local).
Ahora, la intención de la selección sudamericana es competir en igualdad de condiciones frente a un equipo que se caracteriza por su intensidad y determinación en el campo. Sin embargo, para lograrlo, la oncena ecuatoriana buscará mantener una sólida defensa al momento de marcar.