Este domingo 7 de diciembre Zamora afrontará uno de los partidos más duros de la temporada. La Ruta de la Plata recibe al Real Madrid Castilla en un choque que llega en un momento crucial para los rojiblancos, que recuperan impulso y buscan consolidar su mejora en la clasificación.
El equipo de Óscar Cano afrontó la jornada con emociones positivas tras su reciente victoria ante Osasuna Promesas, lo que le permitió respirar y salir de las posiciones de mayor riesgo. Como ha dicho el propio entrenador en los últimos días, el ambiente en el vestuario es excelente y realmente creemos en la dirección de trabajo acordada. Sin embargo, Zamora no llegaría con todos sus soldados. Tres jugadores importantes no jugarán: el centrocampista Ismael Atouman (sancionado) y los delanteros Sancho y Álvaro Romero (ambos lesionados). Las ausencias sensibles obligarán al técnico a ajustar el plan de juego y elegir un bloque apretado y tenso para poder mantener el ritmo durante los 90 minutos.
El rival será el sólido Castilla que está en lo más alto de la tabla. Los reservas de los White Devils están en buena forma, destacando por su capacidad ofensiva y juventud combinada con talento, ritmo y juego vertical que muchas veces causa problemas a cualquier defensa. Aunque son favoritos, los merengues saben que la Ruta de la Plata es una de las más difíciles para sumar puntos. Para Zamora, el partido es más que un simple trámite: una oportunidad para confirmar su progreso, ganar credibilidad ante rivales fuertes y considerar su posición de cara a la Copa del Rey. La afición rojiblanca también juega un papel importante. El club espera un fuerte ambiente en las gradas, sabiendo que en los partidos importantes se centra en los detalles y la energía que transmite el estadio.